martes, 6 de noviembre de 2012

THE SKY WAS NOT THE LIMIT





 Tras casi dos décadas de dominación total y absoluta por parte del monstruo más grande que jamás haya pisado una cancha de baloncesto, la NBA llegó a 1998 y de repente se había quedado huérfana. Tras años disfrutando de sus jugadas, de sus mates, sus tiros en suspensión, su control total y absoluto sobre todos y cada uno de los partidos, Michael Jeffrey Jordan se retiraba de la NBA .EL hueco que dejaba atrás tardaría mucho tiempo en volver a ser llenado. Sin duda todo el mundo iba a echar en falta al mejor  jugador de todos los tiempos. Se iba un tipo que revolucionó la mejor liga del mundo, que llevó este deporte a los salones de muchos hogares  no-americanos. Pero no iban a esperar mucho tiempo los seguidores más acérrimos de este deporte en recuperar la sonrisa que provocaba Jordan con cada genialidad.
Porque, como todos los grandes, el de Carolina del Norte creó escuela. Sus mates llevaban años siendo imitados por los jóvenes universitarios de todo el país, tanto en la calle como en las canchas universitarias. Y pronto llegaron rumores a la liga de un joven de Florida capaz de hacer cosas en el aire que nadie había realizado antes. Decían que volaba más y más alto que el mismísimo MJ.El espectáculo no hacía más que comenzar de nuevo.
Con 1.98 m de alto y 98 Kg. de peso, llegó en el año 98, el año del asterisco, Vince Carter a la mejor liga del mundo. Ya en sus años de High School en sus entrenadores conocían su extraordinaria capacidad de salto, poco común entre los jóvenes de su edad. En la Universidad de North Carolina( la misma en la que estudió Jordan)fue una de las figuras más destacadas de la liga universitaria, haciendo dupla con Antawn Jamison, un clásico entre los clásicos. Con este cartel de presentación  llegó Vince Carter a la mejor liga del mundo en el año del lock-out. Elegido en el número cinco del draft del 98 fue inmediatamente traspasado a los Toronto Raptors desde  Golden State Warriors, el equipo que lo eligió. En la temporada de los 50 partidos el escolta rápidamente  se hizo notar, llevándose el galardón al Rookie del Año tras promediar unos estupendos 18.3 puntos, 5.7 rebotes y 3 asistencias. Y es que pronto muchos reputados periodistas alzaron la voz comparando sus vuelos con los del legendario 23.A la prensa americana le encanta hacer este tipo de comparaciones, y muy rápido aparecieron los primeros titulares nombrando a “Vinsanity” como el heredero de Jordan. Han sido innumerables los jugadores que han sido comparados con él, con el único e inigualable desde que se fue por la puerta más grande. Pero el primero en ser comparado fue un escolta con una espectacular capacidad de salto, que jugaba con su primo en los Toronto Raptors, y que llevaba el número 15 a la espalda. La confirmación de estas comparaciones llegó al año siguiente, en la segunda temporada de nuestro amigo Vicente .Recién empezada la temporada, nadie sospechaba lo que, unos meses después iba a suceder, un fin de semana, en la ciudad de Oakland. Y es que  se hablaba de un nuevo rey del aire, de alguien que podía emular a Michael, o incluso superarlo, en cuanto a los vuelos a canasta se trataba.
Carter, conocedor de su gran don para saltar a canasta y hundir la pelota dentro del aro, se había pasado gran cantidad de momentos de su infancia fijándose en los míticos concursos de mates protagonizados por Michael y Dominique Wilkins. Y en el All Star del año 2000 llegó la consagración de este individuo como una gran estrella de la liga.
El Slam Dunk Contest de Oakland en el año 2000 es, sin duda, uno de los mejores (si no el mejor) concursos de mates de toda la historia. Realmente  no hubo una lucha disputada por el título del concurso, pero una sola figura eclipsó a todas las demás estrellas que se presentaban, dejando varios momentos para la historia. Juzguen por sí mismos si esto es posible, si es cienftíficamente posible de ejecutar, si la ciencia, la física, o la anatomía humana permiten cosas como esta.



¨"It´s over,ladys and gentlemen, it´s over" decía Kenny Smith (popular comentarista de la NBA) tras el mate pasándose el balón por debajo de las piernas.Y es que el Señor Vicente nos enseñó ese día a todos que el límite no estaba en Michael Jordan.Si Michael nos había enseñado a volar , este tío manejaba un boeing 747.Y sin esfuerzo aparente.Ese concurso marcó un antes y un después en la carrera baloncestística de Vince Carter.Y no por ello pararía de dejarnos momentos para el recuerdo.Ese mismo año se celebraron los Juegos Olímpicos de Sidney ,y Vinsanity se dedicó a destrozar aros rivales con su inhumana capacidad para saltar. Otra jugada inolvidable, otro vuelo sin motor. Cosas al alcance solo de los extraterrestres de este deporte .De esta forma el número 15 de los Raptor justificó las comparaciones que se venían haciendo entre el y el 23 de los Chicago Bulls




Un aspecto curioso de la carrera de este bicho es la presencia de su primo en el mismo equipo que él, en la misma liga. Muy pronto se hizo famosa la dupla de los dos primos en Toronto, haciéndoles entrar en playoffs en el año 2000, su segunda temporada como Raptor. Pero al caer eliminados en la primera ronda ante los Knicks, las críticas hacia Vince y acaparador estilo de juego no se hicieron esperar. Su primo T-Mac , buscando un mayor protagonismo que en Toronto no tenía, se fue a Orlando ese mismo año ,dejando a Carter como principal referencia del ataque de los canadienses.
A pesar de lograr altas medias de anotación en los siguientes años, la historia se repetía una y otra vez, llegar a playoffs y perder llegar a playoffs y perder…De este modo Vince solicitó ser traspasado en la temporada 2004-2005. Y es que estaba uy solo en la franquicia, y harto de esperar a que nuevos refuerzos llegasen, forzó su salida a los New Jersey Nets, donde formó dupla desde el año 2006 con, quizás, uno de los mejores bases de los últimos diez años, si no entre los dos mejores: Jason Kidd.
El juego de Vince no solo estaba caracterizado por su profusión a la hora de machacar sobre el aro rival, si no que contaba con muchos otros recursos que le permitían cada año mantener buenas medias anotadoras, y de vez en cuando realizar actuaciones tan espectaculares como esta.


Un constante a lo lago de toda su carrera fueron las lesiones. Tales eran estas que solamente una temporada consiguió cerrarla jugando todos los partidos, perdiéndose en algunas un número considerable de encuentros. Así, con el paso de los años Carter fue perdiendo explosividad, que no efectividad. Su gran corpulencia y su envidiable físico en los primeros años le otorgaban innumerables ventajas a la hora de encarar a rivales que jugaban en el mismo puesto que él, sobre todo en el poste, donde su tiro en suspensión era prácticamente indefendible. Pero con el paso del tiempo cada vez ha ido pisando menos la zona, y aún así mostrando una gran fiabilidad desde el perímetro. Sus elevados números en cuanto anotación en su carrera hasta el año 2008 aproximadamente, lo demuestran, manteniendo en cada temporada una media superior a los 20 puntos por partido.
El héroe de Oakland es uno de los jugadores que marcaron mi infancia con esas jugadas en aquel mítico concurso de mates, hasta tal punto que no pude resistirme a agenciarme un ejemplar de su camiseta con los Nets en el año 2005.Quizás haya sido el jugador que por primera vez me hizo interesarme por este deporte. Al ver sus mates en los top 10 de cada jornada, me preguntaba siempre si aquello era posible. Si, ciertamente, el fornido escolta estaba volando por encima de todos los jugadores de la pista, haciendo mates imposibles, dejando su huella para siempre en  la mejor liga del mundo. Pero tras muchos años tratando de conseguir algún título de la NBA en los New Jersey Nets, fue traspasado a los Orlando Magic. Ahí comenzó el declive de uno de los monstruos de este deporte en los últimos quince años.
Con el paso de los años las lesiones, la fama, el dinero y la buena vida han ido rebajando poco a poco sus números, sus prestaciones, sus vuelos sin motor. A pesar de ello, tras varias temporadas vagando por diversas franquicias continúa en activo en los Dallas Mavericks, jugando buenos minutos como suplente. La mediocridad y la desgana se han ido apoderando de este pedazo de jugador  que cada vez ve más cerca el fin de su carrera sin haber logrado ningún éxito. Su caso me recuerda al de tantos otros deportistas que se han dejado llevar por la buena vida, el placer, el vicio...
Ver jugar ahora a Vince Carter es un mero espejismo de lo que realmente llegó a alcanzar este individuo. Poco a poco sus muelles han ido perdiendo potencia, y su capacidad de salto ya no es la que era. Pero claro, el cielo solo está reservado para unos pocos elegidos, para aquellos que a pesar de contar con el don natural, son capaces de mantenerse constantes. Esa es la gran diferencia entre los más grandes y  el resto. En el All-Star del año 2003 Michael Jordan disputaba su último Partido De Las Estrellas como profesional, y el propio Vince Carter le cedió su sitio como titular en este partido. Ese reconocimiento general, ese respeto y veneración es algo que solo los más grandes han sido capaces de lograr.
Vince Carter nunca consiguió ningún título de máximo anotador, ni tampoco ningún MVP de la temporada. Tampoco fue capaz de lograr un anillo en todos estos años, aunque también hay que decir que le ha tocado jugar en una época repleta de estrellas que seguramente pasen a formar parte del Hall Of Fame en  cuanto se retiren .Ahora, en el ocaso de su carrera el de North Carolina mira hacia atrás y no ve una carrera plagada de logros, pero sí que puede capturar ciertos momentos para el recuerdo, que quedaran en la retina de todos los aficionados de este deporte. Yo, personalmente, recordaré con mucho respeto tantos momentos brillantes, mates espectaculares que nos hicieron saltar del sofá y gritar como posesos a las tantas de la madrugada, jugadas estratosféricas que nos pusieron los ojos como platos. Porque Vinsanity no ha sido uno más de las gallinas del corral.
 Alguien dijo una vez “the sky is the limit” .Para El célebre número 15 quizás realmente lo fue, durante un corto período de tiempo en  en los que no ganó prácticamente nada, pero que dejó boquiabiertos una y otra vez haciendo cosas nunca vistas ni imaginadas por ningún otro jugador de este deporte.
Espero que todavía tenga su oportunidad de lograr un anillo. Un jugador que llegó a ser tan descomunal, se lo merece. Aunque ya no sea ni la sombra de lo que fue.

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