EL ORIGEN DE LAS ESPECIES ( O EL BALONCESTO SEGÚN DARWIN)
"Renovarse o morir" solemos clamar cuando algo se queda anticuado, pasado de moda, en desuso. Es la esencia de la vida, el progreso de unos obliga a otros a innovar, a buscar soluciones para continuar siendo competitivos, o a emplear los mismos métidos par estar a la altura de los competidores.
El baloncesto actual también está imbuido de este paradigma de evolución y de avance. De una etapa a otra a lo largo de los últimos cincuenta años se puede constatar como los equipos o los sistemas de juego que marcaron una época acabaron siendo tendencia, adaptados por unos, reformulados por otros. Muchos hablan de que esta es la época dorada de los bases, de que ahora se juega con hombres más pequeños, que nunca ha habido tantos y tan buenos bases en la NBA. Todo ello son realidades constatables y reales. El baloncesto ha evolucionado en las últimas décadas. Los hombres altos tienen cada vez menos relevancia en los sistemas de ataque de los equipos. Bien es cierto que ningún equipo prescinde de ellos, eso sería como querer dar la vuelta al mundo sin provisiones en la bodega. Pero su importancia en el juego, y esto es una realidad, ya no trasciende como antaño. Tal y como ahora proliferan los bases entre todos los equipos de la liga ( hasta los taimados Wizards cuentan con una superestrella como John Wall) en las últimas décadas la figura de " el pívot" era de crucial trascendencia en todas las facetas del juego. Pat Ewing, Olajuwon, Charles Barkley, David Robinson, Shaq, Karl Malone,Kevin Garnett, Tim Duncan... Son algunos de los nombres de lo grandes pívots de finales de los ochenta hasta la actualidad, hombres que dominaron la liga y cuya importancia fue crucial a la hora de tener opciones de optar al anillo. No solo es que fueran importantes para su equipo, es que realmente ellos ERAN el equipo. Por los pívots pasaban gran parte de las opciones de un equipo para proclamarse campeón.
En este ámbito todos los equipos trataron de moverse para procurar tener un jugador de esas características, un tipo que con su altura y su exuberancia física pudiera suponer un referente dentro de la cancha. Como en cualquier otro ámbito de la vida, cuando los pívots eran las estrellas del cotarro, todos los jóvenes querían ser como ellos. De esa forma los jóvenes pívots procedentes del college trataban de absorber todas y cada una de las habilidades de aquellos que consideraban sus referentes: el juego de pies de Olajuwon, la potencia de Shaquille O´Neal, los fundamentos de Tim Duncan y de David "El Almirante" Robinson. De esta manera, y aunando los recursos de otros jugadores han aparecido en la liga hombres altos como Pau Gasol, Chris Webber, Ben Wallace, Dwight Howard, Dirk Nowitzki... Muchos y estupendos jugadores, pero cuyo estilo cada vez incorpora más facetas que la del 5 de antes. Si ir más lejos, el ejemplo de el alemán Dirk Nowitzki es de rigor. Un hombre alto (2,15) cuyo juego está prácticamente basado en el tiro de media distancia. Y le ha dado resultado.
Pero la cosa no queda aquí. Los últimos quince años no solo han sido la época de decadencia de los grandes pívots de antes, del aumento exponencial en la cantidad y calidad de bases por equipo, sino que también han sido la era "post" Michael Jordan. Para qué hablar del influjo del (posiblemente) mejor jugador de todos los tiempos. El estilo de juego de MJ se ve reflejado en todos los escoltas y aleros de los últimos 15 años, en múltiples facetas y aspectos del juego: desde Carmelo Anthony, Kobe Bryant, Tracy Mac Grady, Vince Carter (ambos ya para el arrastre), Kevin Durant, Dwyane Wade,etc. Incluso en el propio Nowitzki se pueden comprobar la influencia de Michael Jordan, en ese característico tiro en suspensión a media distancia, quizás su arma principal a la hora de producir canastas. Este movimiento que Michael Jordan popularizó, sumado a su altura, hacen al alemán prácticamente indefendible.
Pero más allá de pívots versátiles, bases de todos los colores, anotadores compulsivos, matadores, taponadores, reboteadores, asistentes... Más allá de todos ellos se encuentra el último escalón de la cadena evolutiva baloncestística. Un jugador capaz de hacer todo eso a la vez, y hacerlo todo bien. Anotar como el que más desde cualquier posición de la cancha, rebotear casi tanto como cualquier otro pívot, asistir como el mejor de los bases (muchas veces más incluso)...etcétera, etcétera, etcétera.
No hay más que ver cualquier partido de Lebron James para comprobar su absoluto dominio del juego, en todas las facetas. Entre los fans, analistas, expertos y seguidores de la mejor liga del mundo ya no hay discusión. Lebron James no tiene rival.Ya que estamos hablando de la evolución del juego veamos el avance de LJ desde que llegó a la Liga en 2003. Y no solo llegó para quedarse, llegó para dominarla.
No hay más que ver cualquier partido de Lebron James para comprobar su absoluto dominio del juego, en todas las facetas. Entre los fans, analistas, expertos y seguidores de la mejor liga del mundo ya no hay discusión. Lebron James no tiene rival.Ya que estamos hablando de la evolución del juego veamos el avance de LJ desde que llegó a la Liga en 2003. Y no solo llegó para quedarse, llegó para dominarla.
Por empezar de algun forma, lo que llama principalmente la atención del juego de LJ es su exuberancia física. Este es un aspecto por el que puede considerarse un privilegiado. Pocos cuentan con esa potencia y resistencia para jugar al máximo nivel durante todos los partidos de la temporada.Con esa capacidad natural es relativamente sencillo para él promediar los rebotes que promedia por partido. Es aquí además donde destacamos sus características como anotador. Lebron James siempre ha sido principalmente eso, un jugador capaz de meter muchos puntos y con mucha facilidad, pero a lo largo de su carrera ha conseguido incorporar nuevas facetas a su juego, de forma que ahora no solo es capaz de anotar gracias a su poderoso físico en transiciones rápidas y en entradas a canasta o tiros en suspensión, si no que ahora es capaz de anotar desde cualquier zona de la cancha, ya sea desde el triple, desde el poste bajo, con la izquierda, de gancho... Es el jugador total en ataque. El verano de 2011, tras perder con los Dallas MAvericks en las finales de la NBA dedicó una semana a entrenar de forma intensiva con el célebre Hakeem Olajuwon su juego en el poste y su juego de pies.
Incluido cinco veces en el mejor quinteto defensivo de la liga, también demuestra su compromiso para con el equipo,que defiende duro y que lo hace como el que más. Su influencia se proyecta en todos los aspectos del juego, y eso es lo que más asusta de Lebron James, su evolución conforme pasa el tiempo. La vieja crítica de que no aparecía en los momentos importantes de los partidos y de la temporada está más que denostada, vistas las exhibiciones de las dos últimas campañas.Ha ganado dos MVP´s en Miami en estas dos últimas temporadas, pero ya ganó otros dos consecutivos en Cleveland cuando se suponía que estaba sobrevalorado. Y por supuesto, además de todas las facetas del juego ne las que destaca,Lebron se alza sobre los demás jugadores de su equipo como un auténtico líder, una auténtica bestia en la que todos los aficionados y jugadores de los Heat confían para que este año vuelva a llevarles a la consecución del segundo anillo consecutivo. Más allá de poder perder algún partido aislado no parece que alguno de sus contrincantes pueda hacerles frente. Muetsra de ello es esta estratosférica actuación de King James en las Finales del año pasado ante los Thunder de Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden, tres superestrellas del baloncesto actual, pero que frente a una fuerza de la naturaleza como ante la que estuvieron en las Finales por el título, poco tuvieron que hacer.
Incluido cinco veces en el mejor quinteto defensivo de la liga, también demuestra su compromiso para con el equipo,que defiende duro y que lo hace como el que más. Su influencia se proyecta en todos los aspectos del juego, y eso es lo que más asusta de Lebron James, su evolución conforme pasa el tiempo. La vieja crítica de que no aparecía en los momentos importantes de los partidos y de la temporada está más que denostada, vistas las exhibiciones de las dos últimas campañas.Ha ganado dos MVP´s en Miami en estas dos últimas temporadas, pero ya ganó otros dos consecutivos en Cleveland cuando se suponía que estaba sobrevalorado. Y por supuesto, además de todas las facetas del juego ne las que destaca,Lebron se alza sobre los demás jugadores de su equipo como un auténtico líder, una auténtica bestia en la que todos los aficionados y jugadores de los Heat confían para que este año vuelva a llevarles a la consecución del segundo anillo consecutivo. Más allá de poder perder algún partido aislado no parece que alguno de sus contrincantes pueda hacerles frente. Muetsra de ello es esta estratosférica actuación de King James en las Finales del año pasado ante los Thunder de Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden, tres superestrellas del baloncesto actual, pero que frente a una fuerza de la naturaleza como ante la que estuvieron en las Finales por el título, poco tuvieron que hacer.
En mi opinión el futuro del baloncesto no está en los bases, no está en los pívots,ni tampoco en los grandes anotadores. Lebron James se ha dado cuenta de que cada vez es más importante saber hacer de todo, por eso mejora cada año, por eso puede jugar con y contra jugadores en cuatro (o incluso cinco) posiciones distintas, y por eso es tan capaz de aporta al equipo subiendo el balón y organizando como llevando al poste a su par y aprovechando su visión de juego y su potencia física. Sus espectaculares números tienen más mérito aún si se considera que es líder también en el ranking de eficiencia,empleando menos tiempo que otros en conseguir unos números estratosféricos. Por eso la otra gran estrella (y amigo de Lebron James), ya ha empezado a preocuparse no solo por la faceta anotadora, si no a buscar como ser eficiente en muchos otras facetas en las que muestra carencias, como por ejemplo la dirección del juego o las asistencias. Otros jugadores, como Paul George de los Indiana Pacers ya reúnen esas cualidades de versatilidad, y su enorme proyección y potencial le auguran un buen futuro en la liga. Existen muchos y muy buenos jugadores, superestrellas cuyo espectacular juego en otro momento marcaría la diferencia. Sigue habiendo jugadores que dominan facetas determinadas del juego, pero el siguiente nivel que representa Lebron James no parece alcanzable por muchos. Según " El origen de las especies" de Charles Darwin los individuos menos adecuados para el medio ambiente tienen menos probabilidades de sobrevivir, por lo que el proceso de selección natural irá eliminándolos. Con un jugador así, que domina todas las facetas del juego como nadie, parece difícil que algún conjunto pueda lograr derrocarles del trono de la liga si no cuentan con una superestrella con la versatilidad de Lebron James.
Muchas otras estrellas habrían de tomar ejemplo de el afán por mejorar su juego y adquirir nuevas aptitutes. Ya no por mero afán de conocer, de aprender nuevas cosas. Más que nada por cuestión de supervivencia, porque el juego evoluciona, y porque los tiempos cambian.Porque cualquiera que quiera tener mínimas opciones de optar a algún título tendrá que contar con jugadores que dominen varias facetas del juego, y no solo una como en las últimas décadas. Antes los equipos se conformaban en torno a una figura que sabía hacer una cosa, y sabía hacerla mejor que nadie. Poco a poco el baloncesto, como la vida misma, como el hombre, como todo, va evolucionando, y cada vez es más necesario mejorar.
Lebron James es el presente y el futuro del baloncesto mundial. El último escalón de la cadena. Y el primero de la próxima. Como dijo Russell Crowe en la archiconocida película Master and Commander, " En qué era tan fascinante vivimos".






















